miércoles, junio 25, 2008

“……Bueno, esto es una prueba y es el comienzo de "esto". Sabe dios en que desembocará.
El título de Carpe Diem, ya sabeis lo que significa, para el que no: "aprovecha el momento" .
La vida es corta y me veo en la obligación de aprovecharla al máximo.
Vamos allá....”
Pj. Mayo de 2005 Post nº1.

Desde entonces ha llovido mucho, unas veces dulce, otras tantas salado, muy a mi pesar. 3 años pasan volando, y parece que fue ayer cuando con ilusión comencé este Blog del Carpe Diem. En estos años he sido esclavo en parte de mi personaje, jugando muchas veces con ventaja y aprovechándome vílmente de circunstancias y ocasiones. Esto me ha reportado una efímera recompensa que se ha transformado en flagelación finalmente. Esto, que comenzó como una vía de escape, ha logrado atraparme y volverse en mi contra. Por otra parte, he tenido la oportunidad de conocer muy buena gente, que considero amigos, distantes en ciertos casos, pero que se que puedo contar con ellos.

Sirvan todos estos post, para aquel que se quiera adentrar en el mundo petador, conquistador. Y que conste en acta que no me hago responsable de las conclusiones y técnicas aquí descritas para ligar y follar. Tu verás, es tu responsabilidad. También quiero recalcar que todo lo narrado en este blog es verídico 100%, solamente se han cambiado nombres, lugares, y datos concretos, para no comprometer a nadie. Muchas veces la realidad supera la ficción, solo hay que ver el telediario cualquier día, o leer la prensa. Aquí tienes la evidencia.

No!, desgraciadamente no me he enamorado, ni he encontrado la chica maravillosa que me haga creer que existe otra realidad, despegue mariposas, y haga de cada cita una marea de nervios. Sería un bonito final para esta vida petadora y este blog, pero eso sólo pasa en las comedias románticas.

Solamente quiero librarme de ese personaje, de mi otro yo, del yo oculto que no le puedes contar a nadie sin que se escandalice. De estar tranquilamente con una chica sin pensar “esto lo tengo que contar en el blog”. No tengo adicción a nada ni a nadie. Ni las drogas me han podido, ni el sexo, ni siquiera la sed de conquista. Latente en mi interior, siempre quedará ese personaje que siempre negaré haber conocido tan de cerca, y esbozaré una sonrisa interior cuando escuche alguna vez las siglas “Pj” o “piyei”.

La gente cambia, evoluciona, involuciona; no quiero ser una víctima más de mis propias aventuras o desventuras. En definitiva, lo dejo. ¿Qué más podría aportar?, continuar, sería dar más vueltas a lo mismo sin llegar a una conclusión convincente.

Podría borrarlo todo, confiando que vuestra mente haya retenido la esencia de todo este cúmulo de historias, pero confío que algún avispado lector pueda sacar buena tajada de esto, y su moraleja. Así que…, aquí lo dejo, forever, para vosotros y nuestros nietos.

Gracias a todos aquellos que me han apoyado, a los que me han leído día tras día en el anonimato, a los que han comentado y han opinado, bien o mal. Al fin y al cabo son eso; opiniones. Gracias a aquellas lectoras petadoras que han confiado y querido arriesgar, probando in situ los ardientes embistes del Pj. Estas petadoras que han sabido ver más allá de lo que aquí se refleja, sabiendo seguro, que sonreirán al recordar los momentos vivido pre, post y durante los polvos disfrutados a mi vera.

Besos para ellas, abrazos para ellos.
Se feliz.