jueves, septiembre 27, 2007

Nostalgia

[...]El hombre más sabio que jamás conocí, Fermín Romero de Torres, me había explicado en una ocasión que no existía en la vida una ocasión comparable a la de la primera vez que uno desnuda a una mujer. Sabio como era, no me había mentido, pero tampoco me había contado toda la verdad. Nada me había dicho de aquel extraño tembleque de manos que convertía cada botón, cada cremallera, en tarea de titanes. Nada me había dicho de aquel embrujo de piel pálida y temblorosa, de aquel primer roce de labios ni de aquel espejismo que parecía arder en cada poro de la piel. Nada me contó de todo aquello porque sabía que el milagro sólo sucedía una vez y que, al hacerlo, hablaba un lenguaje de secretos que, apenas se desvelan, huían para siempre. Mil veces he querido recuperar aquella primera tarde en el caserón de la avenida Tibidabo con Bea en que el rumor de la lluvia se llevó el mundo. Mil veces he querido regresar y perderme en un recuerdo que apenas puedo rescatar una imagen robada al calor de las llamas. Bea, desnuda y reluciente de lluvia, tendida junto al fuego, abierta en una mirada que me ha perseguido desde entonces. Me incliné sobre ella y recorrí la piel de su vientre con la yema de los dedos. Bea dejó caer los párpados, los ojos y me sonrió, segura y fuerte.
-Hazme lo que quieras-susurró.
Tenía diecisiete años y la vida en los labios.
[...]

Lo he copiado de... tu sabes donde, narra claramente esa primera vez. Con mi ignorancia literaria no sería capaz de expresarlo mejor. Por lo tanto plagio sin contemplaciones.

jueves, septiembre 20, 2007

La catalana v1.2

Hace muchos post, conté la anécdota de una catalana que conocí por internet, y que me vino a ver a Madrid. A follarme, concretamente. Aquello fué una tarde memorable de follar y follar. Ahora ella ya tiene familia, pero a pesar de que hace 6 años que no nos vemos, se nos antoja recordar viejos tiempos... Ahora es mamá, ¿Me la follo de nuevo?...



Foto real y actual de la susodicha.

lunes, septiembre 17, 2007

Una de fracasos... y ya van....uffff

Hacía ya dos meses que no sabía nada de la azafata pibón, así que era hora de nuevo de atacar a la yugular: "Como va la vida?, y el cambio de trabajo?. Ste finde voy para allá, ns tomamos algo?.Bss wapa". Ese fué el sms ping de rigor.

Su respuesta 24 horas después (será cabrona!!) fué la siguiente: "Todo muy bien!disfrutando de la playita.no va a poder ser lo de tomar algo xq el viernes xla noxe trabajo y el sabado ya tengo plan, aunq como esto es un pueblo seguro que ns vems.ciao!".

Para los novatos en el dificil arte de el folleteo y golfeo, el sms se traduce como lo siguiente: "todo guay, me la pela que vengas, y además me estoy follando a otro.Si me falla el titular y se dan las condiciones nos vemos.No pretendas abrasarme al movil porque no te haré ni puto caso, soy sorda...".

Que le vamos a hacer, así es la vida de un petador. A veces se peta, a veces no se peta. No pasa nada. Ahora lo más importante es no caer en la tentación de volver a llamarla, escribirla SMS o rondarla. Simplemente se queda en stand by, hasta que le de la puta gana de volver a follar (conmigo). Ella, como buena golfa que es, también tiene sus titulares, y los del banquillo, ¿por qué no?. Un día fuí su titular (más bien una noche), y ahora paso a ser reserva. Se asume con dignidad, y cuando vuelva, ya veremos lo que pasa. Volverá!! no me cabe duda de ello. Estoy ansioso de encontrámela cara a cara en el ascensor...jeje.

Muchos tíos de hoy en día se piensan que las chicas son santitas, puritanas, que no rompen un plato, y que solo follan con él, o que ni follan; craso error muchacho!!. Ellas hacen igual que nosostros, pero con más éxito, más efectividad, y por supuesto, mucha más discrección. Ellas tienen su chorvo-agenda bien repleta de posibles machos de una noche, o varias, depende. La forma de elegir depende mucho de la chica. Las hay muy directas, y las hay discretas, pero desde luego la liberación de la mujer es uno de los mejores inventos para nosotros, y la peor de las trampas para la que lo que busque es una relación normal o formar una familia.

Todos los solter@s de entre 25-35 años estamos igual. Picando de aquí, follando de allá, y eso hace que las relaciones bajen de calidad fuera del sexo. Ya nadie se fía ni de su sombra, y es normal. Nadie sacrifica nada de su vida, reinando así el egoismo y sus derivados, ¿qué se puede hacer?. Poca cosa cuando el 48% de los casados se estan divorciando. Es otro tipo de vida, y la sociedad en ese aspecto está cambiando. Muchas madres solteras, zorrones, golfos, petadores y petadoras que ahora se llaman "singles". ¿Que moderno no?. Sigamos entonces como siempre...

Carpe Diem!! sodoma y gomorra!!

domingo, septiembre 09, 2007

La boda de mi mejor amiga

Las bodas siempre han sido eventos soporíferos los cuales había que tachar de inmediato de la agenda. Que si tengo una comunión, que si la abuela está de parto, que si la almorrana me supura, que si el gato está con caspa... Cualquier excusa es buena para no ir. Tu encantado, y la otra parte también. ¿Para qué engañarnos?.

Esta vez la cosa cambiaba, mi mejor amiga se casa, y eso merece la mejor celebración habida y por haber. 300€ de regalo no es nada para pagar los múltiples polvos gratuitos echados con la novia. Son estas bodas en las que de veras te alegras de que se produzcan, y aquelas en las cuales si te fueras de la lengua, jamás se producirían. Que morbazo!... La emoción está servida!!.

La misa un verdadero coñazo (como todas, putos curas que pesados!!), pero lo mejor estaba por venir. Frente a mí, podía escudriñar todas y cada una de las posibles víctimas del PJ para esa maravillosa noche. En el banco de enfrente, bajo un vestido de raso azul turquesa, una microrubita dejaba marcar su hilo dental a modo de tanga. ¿Por qué no?. Al fondo pude divisar una cría de 18 años con sus padres, ¿por qué no?. Tres filas más adelante, una alta y esbelta pijaza se dejaba notar... ¿por qué no?... La boda prometía, al menos había almas que mancillar.

Canapés, jamón 5 jotas, vega sicilia y fuá del mejor, hacían la velada más llevadera. LLegó el momento de las mesas; la mía la de "soteros"... que mal suena eso, ¿verdad?, sí, pero me la pela. Me senté, y observé a mi alrededor; Un amigo a mi vera, y 9 desconocidos. Nos presentamos, y mi radar tierra-aire comenzó a funcionar. Dos parejas, un tío soltero nada peligroso (un pringao), una cuarentona orco (infollable), una rubia de bote follable, una azafata muy muy follable, mi amigo y yo. La verdad es que la gente era maja y las coñas fueron una tras otra sin forzar demasiado. Hice descarte de orcos, cracos, y butrules. ¿Que me follaría?; la rubia de bote, y la azafata, no había más donde rascar. Ambas estaban receptivas al 75%.

Las miradas se cruzaban entre vivas los novios, vivas los padrinos, vivas la madre que los parió, y demás. Estaba claro, la azafata no me quitaba ojo de encima. Cualquier mamonada por mi parte era risas por la suya, e intentos de mi colega por quedar por encima sin resultados. ¿Caerá? me preguntaba yo...¿por qué no?. Estaba demasiado buena como para ser realidad, pero.... ¿por qué no?. Me relajé, y correspondí sus miradas furtivas sin dejar ver mi interés una y otra vez. Risas, miradas, gestos, todo indica lo evidente, pero mi amigo sigue sin coscarse que ellas son las que eligen siempre.

Llegaron los bailes y me mantuve al margen observando el percal. Allí estaba ella mamoneando con mi amigo, y la rubia de bote también. Me quedé con mi puro observando los movimientos y jugadas. Ella me buscaba con su mirada, pero para mi no era suficiente. Al rato se acerca; -¿No bailas?-, si es contigo sí, como no!, respondí agarrando su mano. Pachangas, reeguetones, pachatas, se sucedieron con ella y con la rubia de bote. ¿Cual caerá?, estaba claro que la azafata jugaba mucho más fuerte y contaba con la ventaja que vivía al lado de mi casa. Por lo tanto, sería su chófer y concubino al menos esa noche... Fallo por mi parte de no asegurar, sacándole el teléfono a la rubia de bote.

La fiesta quedó vacía, y fuimos los últimos en marcharnos. De copiloto llevaba una azafata de 1,75, ojos miel, rasgados, flequillo a lo Amaral, pelo castaño, liso, un par de buenas tetas, y un perfecto culito que manosear. Tras 20 kmts, llegamos a una playa. El amanecer ahí estaba diciendome que segía sin ligármela, hasta que se pronunciaron las divinas palabras que todo hombre quiere escuchar en esa ocasión; -¿nos vamos a casa?- A tu casa o a la mía; contesté...jaja, Cada uno a la suya, respondió ella contundente. Me quedé frio, pálido, pensé que por esperar ya la había cagado. Tanto amanecer y tanta polla!!. Si es que no se puede ser romántico...

Te invito a desayunar en mi casa; dijo ella. Ufffff, pensé para mis adentros... ya está. Llegamos a casa y se puso más cómoda. Top amarillo, sin sujetador, y unos pantaloncitos cortos marcando el minúsculo tanguita rosa.....uffffffffff.... En que me ví de tragar el cola cao y las tostadas... No podía parar de mirar sus marcados pezones, tiesos como escarpias apuntandome, mirándome, queriendo ser lamidos... ummmm. No vi ocasión de atacarla, la cosa se alargaba, y ya eran las 9 de la mañana. ¿El pj perdiendo facultades?, no!!!. Me quedo a dormir, no?, le dije yo; No!, me contestó divinamente ella. La agarré por la cintura y la comencé a besar sin mediar palabra. Nos tumbamos en su cama, y la ropa volaba como por arte de magia. Mi lengua rozaba sus pezones erizados mientras mi mano recorría su ardiente y rasurado coño. Su mano no paraba de pajear mi polla palpitante. No podía más, tenía que metérsela ya mismo, y así fué. Su minúsculo tanguita voló por los aires, y mi polla totalmente tiesa se clavó entre sus piernas mientras ella apretaba y clavaba sus uñas en mi culo. Gimió, y gimió suavemente mientras entraba y salía de su húmedo chirri. Recorría mi espalda, mis brazos y mi culo clavándome sus uñas fuertemente, pero el placer de escuchar esos gemidos me ponían aún más bruto. Saqué mi polla y se la ofrecí. Me la comió con algo de timidez, y espetó; desde que te vi en la mesa, sabía que serías para mí!!, sonreí e introduje mi polla en su coño de nuevo mientras me comía sus exuberantes tetas. Bajé hasta su húmedo coño, y lo masturbé con mi lengua hasta que llegara al máximo de placer, me lo follé una y otra vez poniendo mi lengua recta y tiesa. No me lo podía creer, ahi estaba yo, cabalgándome un pibón más. Seguimos y seguimos, hasta que no pude aguantar, saqué mi polla, y me corrí a chorros sobre sus tetas. Polvo fugaz, pero satisfactorio. Al menos para mí. Una muesca más en el fusil del PJ.

Me vestí, subí un piso, y ya estaba en casita. Que casualidades, y que morbazo el follarse a una vecinita como esa. ¿La volveré a ver?, seguro que sí.