Un sábado como otro cualquiera
Sábado noche, necesito un respiro de GG. No es que me agobie demasiado, pero necesito percibir esa libertad que siempre he poseído. Las ganas de enredar están servidas; La 19 añera, lectora fiel de mis hazañas, ya tiene 20 tiernas primaveras. Conoce a la perfección de mis debilidades, y me tienta con acierto. La primera cita, sin besos, sin magreos, sin follar, sabe que fue una toma de contacto solamente, pero que la puerta está abierta para ella, ¿por qué no?. Nos tanteamos mutuamente via MSN, finalizando con la pregunta del millón;
- ¿follamos? –vale, ¿te parece bien en la guarida del PJ?.
- Perfecto, ¿a qué hora?.
- Sobre las 20h, ok?.
- Vale, nos llamamos.
A la par recibo SMS de P, la neumática asturiana. Está de visita en Madrid en casa de una amiga común y le gustaría “verme”. Teniendo en cuenta la tarde prometedora con la 20 añera, remoloneo , pero sus dos poderosas razones me pueden. Cruzo Madrid, y en 10 minutos estoy allí, con sus amigas y ella. La cosa no es nada prometedora, ¿o si?, 3 chicas y un chico..ummm., pero no!, los otros dos orcos no entran en mis petadores planes, sinceramente. Mientras conversamos de chorradas, los orcos se duermen con sendas resacas, y ella se me insinua descaradamente. Mi mano se desliza suavemente por su muslo mientras la otra acaricia su nuca. Mis ojos se clavan en los suyos, y nos lanzamos en frenético cruce de lenguas. Al momento, el dedo sin uña, el dildo mancillador, levanta su cabeza; no se quiere ir sin meterla en caliente:
¿vamos al cuarto?
No, que están estas y me da vergüenza....(risas).
Cosas peores has hecho...- sonrío con picardía-
Agarro su mano, la pongo sobre mi palpitante y apretado paquete, mientras la beso y caminamos a la par. En el cuarto no se habla, descubro mi polla tiesa ante su cara para que sea engullida sin rechistar. Así es, así lo hace, muy bien, salivándola al máximo mientras la pajea. Joder! Lo que ha mejorado la muy cabrona! –pensé-. Es lo que tiene el golfear, se pierden los miedos, absurdas vergüenzas y se coge seguridad. Esto repercute en un sexo de calidad. Chuparla pa ná, es tontería...., si te pones a ello, te pones!, sin ascos. Mientras manoseo sus grandes tetas, contemplo el precioso y morboso panorama de ver como entra y sale mi polla de su boca. Que placer!. De repente, ella para, pero mis dedos se introducen hasta el fondo de su húmedo chirri:
No!!, dejémoslo para luego, que ahora hay gente en casa.
¡¡No me jodas!!, ¿para luego? ¿qué luego?.
Para esta noche mejor.
Si, claro, para esta noche....
Meto mi tiesa polla con bastante dificultad dentro del pantalón, y la mala ostia recorre mis entrañas. Suena el móvil, es la 20 añera confirmando que viene a mi casa.
Una amiga? –pregunta P-
Si, he quedado con ella ahora. –contesto con tranquilidad-
¿Tu amiga de 24 añitos? –refiriéndose a GG con ritintín-
No!, una nueva amiga de 20. –respondo como si ná-
¿Nos vemos esta noche verdad?
Si, claro, como no.... (ni de coña, pienso quedar).
Me despido con un cariñoso beso y en 10 minutos estoy debajo de la ducha quitándome sus babas de las pelotas. Pienso en autodescargarme para bajar el innecesario calentón y así durar más con la 20 añera, pero no!, mejor no, cuando me tenga que correr me corro.
Quedar para follar con una lectora, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La ventaja es que ya sabe a lo que viene, te conoce, y sabe que no le vas a complicar la vida con gilipolleces, a parte de que probablemente se lleve un buen revolcón. La desventaja para mí, es la presión de tener que quedar bien. De que sea uno o varios polvos memorables y dignos de mención. Eso genera presión, la presión nervios, y los nervios ese gusanillo que siempre ando buscando. Así que..., bien!.
Quedamos en la boca del metro. Toque al móvil, y allí está ella, tan tranquila, tan pancha. Sin aparentar nervios. Charla amistosa, le enseño mi casa, y a la guarida-picadero del PJ. Nos sentamos en la cama, nos miramos, y da comienzo la función. Ropa volando por los aires, lenguas entrelazadas, y mi deseo cumplido; el chirri rasurado como le sugerí a ella. Su deseo también satisfecho; ahí en su boca tiene complaciente el miembro del PJ para el placer de ambos...Ummm, esto si que es saber hacer las cosas!!. El resto queda entre nosotros dos ;-). Ummmmmmmmm..... Sexo, risas, y buen rollito. ¿Qué más se puede pedir?.
- ¿follamos? –vale, ¿te parece bien en la guarida del PJ?.
- Perfecto, ¿a qué hora?.
- Sobre las 20h, ok?.
- Vale, nos llamamos.
A la par recibo SMS de P, la neumática asturiana. Está de visita en Madrid en casa de una amiga común y le gustaría “verme”. Teniendo en cuenta la tarde prometedora con la 20 añera, remoloneo , pero sus dos poderosas razones me pueden. Cruzo Madrid, y en 10 minutos estoy allí, con sus amigas y ella. La cosa no es nada prometedora, ¿o si?, 3 chicas y un chico..ummm., pero no!, los otros dos orcos no entran en mis petadores planes, sinceramente. Mientras conversamos de chorradas, los orcos se duermen con sendas resacas, y ella se me insinua descaradamente. Mi mano se desliza suavemente por su muslo mientras la otra acaricia su nuca. Mis ojos se clavan en los suyos, y nos lanzamos en frenético cruce de lenguas. Al momento, el dedo sin uña, el dildo mancillador, levanta su cabeza; no se quiere ir sin meterla en caliente:
¿vamos al cuarto?
No, que están estas y me da vergüenza....(risas).
Cosas peores has hecho...- sonrío con picardía-
Agarro su mano, la pongo sobre mi palpitante y apretado paquete, mientras la beso y caminamos a la par. En el cuarto no se habla, descubro mi polla tiesa ante su cara para que sea engullida sin rechistar. Así es, así lo hace, muy bien, salivándola al máximo mientras la pajea. Joder! Lo que ha mejorado la muy cabrona! –pensé-. Es lo que tiene el golfear, se pierden los miedos, absurdas vergüenzas y se coge seguridad. Esto repercute en un sexo de calidad. Chuparla pa ná, es tontería...., si te pones a ello, te pones!, sin ascos. Mientras manoseo sus grandes tetas, contemplo el precioso y morboso panorama de ver como entra y sale mi polla de su boca. Que placer!. De repente, ella para, pero mis dedos se introducen hasta el fondo de su húmedo chirri:
No!!, dejémoslo para luego, que ahora hay gente en casa.
¡¡No me jodas!!, ¿para luego? ¿qué luego?.
Para esta noche mejor.
Si, claro, para esta noche....
Meto mi tiesa polla con bastante dificultad dentro del pantalón, y la mala ostia recorre mis entrañas. Suena el móvil, es la 20 añera confirmando que viene a mi casa.
Una amiga? –pregunta P-
Si, he quedado con ella ahora. –contesto con tranquilidad-
¿Tu amiga de 24 añitos? –refiriéndose a GG con ritintín-
No!, una nueva amiga de 20. –respondo como si ná-
¿Nos vemos esta noche verdad?
Si, claro, como no.... (ni de coña, pienso quedar).
Me despido con un cariñoso beso y en 10 minutos estoy debajo de la ducha quitándome sus babas de las pelotas. Pienso en autodescargarme para bajar el innecesario calentón y así durar más con la 20 añera, pero no!, mejor no, cuando me tenga que correr me corro.
Quedar para follar con una lectora, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La ventaja es que ya sabe a lo que viene, te conoce, y sabe que no le vas a complicar la vida con gilipolleces, a parte de que probablemente se lleve un buen revolcón. La desventaja para mí, es la presión de tener que quedar bien. De que sea uno o varios polvos memorables y dignos de mención. Eso genera presión, la presión nervios, y los nervios ese gusanillo que siempre ando buscando. Así que..., bien!.
Quedamos en la boca del metro. Toque al móvil, y allí está ella, tan tranquila, tan pancha. Sin aparentar nervios. Charla amistosa, le enseño mi casa, y a la guarida-picadero del PJ. Nos sentamos en la cama, nos miramos, y da comienzo la función. Ropa volando por los aires, lenguas entrelazadas, y mi deseo cumplido; el chirri rasurado como le sugerí a ella. Su deseo también satisfecho; ahí en su boca tiene complaciente el miembro del PJ para el placer de ambos...Ummm, esto si que es saber hacer las cosas!!. El resto queda entre nosotros dos ;-). Ummmmmmmmm..... Sexo, risas, y buen rollito. ¿Qué más se puede pedir?.
