miércoles, marzo 28, 2007

Un sábado como otro cualquiera

Sábado noche, necesito un respiro de GG. No es que me agobie demasiado, pero necesito percibir esa libertad que siempre he poseído. Las ganas de enredar están servidas; La 19 añera, lectora fiel de mis hazañas, ya tiene 20 tiernas primaveras. Conoce a la perfección de mis debilidades, y me tienta con acierto. La primera cita, sin besos, sin magreos, sin follar, sabe que fue una toma de contacto solamente, pero que la puerta está abierta para ella, ¿por qué no?. Nos tanteamos mutuamente via MSN, finalizando con la pregunta del millón;
- ¿follamos? –vale, ¿te parece bien en la guarida del PJ?.
- Perfecto, ¿a qué hora?.
- Sobre las 20h, ok?.
- Vale, nos llamamos.
A la par recibo SMS de P, la neumática asturiana. Está de visita en Madrid en casa de una amiga común y le gustaría “verme”. Teniendo en cuenta la tarde prometedora con la 20 añera, remoloneo , pero sus dos poderosas razones me pueden. Cruzo Madrid, y en 10 minutos estoy allí, con sus amigas y ella. La cosa no es nada prometedora, ¿o si?, 3 chicas y un chico..ummm., pero no!, los otros dos orcos no entran en mis petadores planes, sinceramente. Mientras conversamos de chorradas, los orcos se duermen con sendas resacas, y ella se me insinua descaradamente. Mi mano se desliza suavemente por su muslo mientras la otra acaricia su nuca. Mis ojos se clavan en los suyos, y nos lanzamos en frenético cruce de lenguas. Al momento, el dedo sin uña, el dildo mancillador, levanta su cabeza; no se quiere ir sin meterla en caliente:
¿vamos al cuarto?
No, que están estas y me da vergüenza....(risas).
Cosas peores has hecho...- sonrío con picardía-
Agarro su mano, la pongo sobre mi palpitante y apretado paquete, mientras la beso y caminamos a la par. En el cuarto no se habla, descubro mi polla tiesa ante su cara para que sea engullida sin rechistar. Así es, así lo hace, muy bien, salivándola al máximo mientras la pajea. Joder! Lo que ha mejorado la muy cabrona! –pensé-. Es lo que tiene el golfear, se pierden los miedos, absurdas vergüenzas y se coge seguridad. Esto repercute en un sexo de calidad. Chuparla pa ná, es tontería...., si te pones a ello, te pones!, sin ascos. Mientras manoseo sus grandes tetas, contemplo el precioso y morboso panorama de ver como entra y sale mi polla de su boca. Que placer!. De repente, ella para, pero mis dedos se introducen hasta el fondo de su húmedo chirri:
No!!, dejémoslo para luego, que ahora hay gente en casa.
¡¡No me jodas!!, ¿para luego? ¿qué luego?.
Para esta noche mejor.
Si, claro, para esta noche....
Meto mi tiesa polla con bastante dificultad dentro del pantalón, y la mala ostia recorre mis entrañas. Suena el móvil, es la 20 añera confirmando que viene a mi casa.
Una amiga? –pregunta P-
Si, he quedado con ella ahora. –contesto con tranquilidad-
¿Tu amiga de 24 añitos? –refiriéndose a GG con ritintín-
No!, una nueva amiga de 20. –respondo como si ná-
¿Nos vemos esta noche verdad?
Si, claro, como no.... (ni de coña, pienso quedar).
Me despido con un cariñoso beso y en 10 minutos estoy debajo de la ducha quitándome sus babas de las pelotas. Pienso en autodescargarme para bajar el innecesario calentón y así durar más con la 20 añera, pero no!, mejor no, cuando me tenga que correr me corro.

Quedar para follar con una lectora, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La ventaja es que ya sabe a lo que viene, te conoce, y sabe que no le vas a complicar la vida con gilipolleces, a parte de que probablemente se lleve un buen revolcón. La desventaja para mí, es la presión de tener que quedar bien. De que sea uno o varios polvos memorables y dignos de mención. Eso genera presión, la presión nervios, y los nervios ese gusanillo que siempre ando buscando. Así que..., bien!.

Quedamos en la boca del metro. Toque al móvil, y allí está ella, tan tranquila, tan pancha. Sin aparentar nervios. Charla amistosa, le enseño mi casa, y a la guarida-picadero del PJ. Nos sentamos en la cama, nos miramos, y da comienzo la función. Ropa volando por los aires, lenguas entrelazadas, y mi deseo cumplido; el chirri rasurado como le sugerí a ella. Su deseo también satisfecho; ahí en su boca tiene complaciente el miembro del PJ para el placer de ambos...Ummm, esto si que es saber hacer las cosas!!. El resto queda entre nosotros dos ;-). Ummmmmmmmm..... Sexo, risas, y buen rollito. ¿Qué más se puede pedir?.

sábado, marzo 17, 2007

Efectividad

Me produce ilaridad, a la par que me toca mis manoseados cojones, que los babosos nocturnos no respeten. Me refiero a las hembras de cualquier garito, no a las papeleras que todos hemos pateado alguna noche etílica. Estos buitres carroñeros, pajilleros, petardos o lameojaldres Madrileños, jamás en toda su jodída vida serán capaces de ligar en condiciones. Si triunfan, una vez de cada 7384 intentos, es porque los astros están en conjunción, sino, ni de coña, para que engañarnos. Muchas lectoras se quejan precisamente de eso, de estos individuos nocturnos.

No me considero un gurú del ligue y la conquista, pero hay que saber ligar, no forzar al ligar, es decir, no babear cuellos, y mucho menos si la dama está acompañada. Mas que ná, por que te juegas un par de ostias. En un post por ahí perdido, hay unas sencillas instrucciones, o "manual" de como entrar a las posibles concubinas de una manera elegante, sutil, y sin ser cafre. Amigo buitre carroñero, te ruego busques dicho manual, y le pegues un repaso, si es que tienes algo de dignidad y autoestima. ¿Qué ostias es eso de entrar a 100 tías en una noche?, y lo peor; no comerte nada. Joder, hay un parámetro del ligue que se llama EFECTIVIDAD. Osease, a la que entres, es por que va a caer, o hay muchas posibilidades de ello. Entrar pa ná es tontería, y una pérdida de tiempo para tí, para ella, y para los demás que tenemos que esperar pacientes nuestro posiblemente infructuoso turno. Digo infructuoso, porque ya la habrás cagado, escamado, cansado, moqueado, mosqueado y babeado. Así, a medida que pasa la noche, las posibilidades de los demás disminuyen por culpa del, o los gañanes de turno. Siguiendo las premisas básicas de un petador, llegarás lejos, follarás, y ellas al menos se sentiran mejor. Porque las tias también quieren follar, casi tanto o más que nosotros, pero no les mola follarse a un gilipollas buitre carroñero que no aporta nada y que ni siquiera va a saber petársela en condiciones.

Muchas noches de caza, es preferible no entrar a ninguna que entrar por entrar, forzando demasiado la coyuntura. Yo al menos lo hago así. De esta forma mantengo mi estima elevada, donde tiene que estar. Lo de comerte un orco a las 5 de la mañana poniendo la excusa de que estás borracho, tampoco indica muchas luces por nuestra parte. Es preferible una buena paja castellana al estilo manual con tu película porno de pibones, que un polvo con un troll asesino, de verdad. He visto a colegas arrastrar su dignidad por los hediondos suelos de las discos, y elevar la autoestima de la más fea y desesperada del lugar, por echar un simple polvo, o por cuatro muerdos de mierda. Vale que el amor sea ciego, de acuerdo, pero el deseo no!!.

No todo son babosos y carroñeros, también me he encontrado verdaderos artistas en el difícil arte de la conquista y posterior pete. Esos craks que saben analizar la situacion, que entran a los garitos en busca de posibles receptividades, y si no hay se marchan hasta encontrar un buen caladero donde echar las redes. Virtuosas redes muchas veces, situaciones de quitarse el sombrero. Por ejemplo en Salamanca, una vez vi un tío que iba totalmente solo. Pasó un buen rato observando al personal sin entrar a nadie, y encontró una pareja que llevaba una amiga de sujeta velas, atacó, y en 15 minutos ya se la estaba comiendo. Chapeau!! plas plas plas... Para quitarse el sombrero. Podría haber entrado a un grupo que tenía al lado, pero no!, pensó, y fué EFECTIVO 100%. Ni más ni menos.

Ya lo decía mi abuelo; en esta vida sacarás..., lo que metas, ... nada más!. Y es así, para que engañarnos. Hoy me siento con energías renovadas, resacoso, pero con ganas de liarla, de mancillar algún sediento coñito... ummmm, no sé, la agenda la tengo bien completa, pero no me apetece repetir. Me apetecería algo nuevo para saciar mi ego petador. Algo que me de esa dosis de adrenalina, de nervios que necesito para seguir en pié. Dar placer y recibirlo, solo eso, sin más chorradas. Sin preguntas, con las cosas claras. Follamos?, vale!, pues ale, ¿en tu casa o en la mía?...