Como un Cadillac Solitario
Varias charlas por MSN con “E”, la casa del Norte, me dejaban claro sus pocas ganas de seguir con su putero marido. Lo que le retiene con él, es lo de siempre; los críos. Ese arma arrojadiza y de intercambio de chantajes que casi siempre está presente en toda relación. Afortunados los que pueden romper una vida en común sin que haya problemas económicos o churumbelarios de por medio. Normalmente hay muchos problemas. En el caso de “E”, su baja autoestima (a pesar de estar buena) minada por el marido, y su nula independencia económica, hacen que deba compartir techo por los siglos de los siglos, a pesar de las inminentes infidelidades puteriles de su esposo. A cambio ella acepta mis indecentes proposiciones via MSN, la cuales rechaza via SMS cuando llega el momento, osease, ahora que estoy por estas húmedas tierras. Excusas tontas para evitar lo inevitable. Ya que no va a dejar a su marido, al menos aprovechar el tiempo, y darse un capricho “pal cuerpo” que también tiene derecho, ¿no?. Pues no!, ha rechazado mi proposición de vernos en un hotelito de la región. Pj no es de los de insistir. Mi escasa conciencia me dice que no es correcto meter cizaña, y no lo hago mucho, tan solo un SMS del tipo: “que te parece si nos vemos este finde?”, solo eso. Su respuesta y excusa tonta, me son suficientes para no insistir en ello, y desistir en el intento. Aún me engarroto si recuerdo aquella perfecta, cálida, y húmeda felatio en el asiento trasero de mi coche en plena oscuridad veraniega…. Ummmm… que placer!, que tetas!... en fin!, me quedaron ganas de repetir. Eso si, con tiempo, sin prisas, en un hotel. Los asientos traseros nunca fueron santo de mi devoción, ni escenario de las mejores batallas, aunque mejor que nada, si es.
Mis intenciones de ser niño bueno y consecuente al anterior post se vieron truncadas con la recepción de un SMS por parte de Ana. Ambos estábamos con amigos, pero todos ellos con claras intenciones de una retirada temprana..(la edad!!..ya se sabe,,), y así fue. Nos quedamos solos, nos contamos nuestras vidas, y comencé a percibir sus miradas directas. Mis pretensiones no iban más allá de una amistosa charla entre viejos “conocidos”, pero sin darme cuenta su lengua ya jugaba con la mía. Como acto reflejo mis manos presionaban sus caderas, y ella se restregaba contra mi paquete pidiendo más que besos. No pude evitar que mi palpitante polla ocupara completamente mi bolsillo izquierdo (soy de izquierdas para TODO..), ni que ella metiera su mano discretamente para masajearla. Casualmente, mientras jugueteábamos como antaño, se hizo un silenecio, y sonó ese nostálgico tema que me teletransportó por un momento a otra época ya vivida:
Siempre quise ir a L.A., dejar un día esta ciudad,
Cruzar el mar en tú compañíaaaa…
Pero ya hace tiempo, que me has dejado
Y probablemente me habrás olvidado
No sé que aventuras correré sin ti…
Intenté no pensar, solo intentando sentir emociones, sin recordar a nada y a nadie, con mi mente en blanco; pero me fue imposible, seguía sin percibir absolutamente nada emocionalmente hablando. Un ligero placer físico, solo eso, lo emocional, pa variar, está muy adentro sin querer salir de su escondite. El cansancio del largo día ya iba haciendo mella en mi ser. Preferí una retirada a tiempo con un buen sabor de boca; que un polvo a destiempo, desgana y asiento trasero dejaría en mí.
Aún ahora, después de años de la ruptura con mi ex (la novia de toda la vida), me acuerdo de ella. ¿Qué será de su vida?, ¿tendrá pareja?, ¿se acordará de mí en algunas ocasiones? – me pregunto muchas veces-. Sabe dios!, jamás hemos coincidido cara a cara por la ciudad, ni siquiera en un garito. Que cosas más extrañas. Muchas veces me planteo mentalmente como sería un encuentro cara a cara por la calle. ¿Le saludaría sin más?, ¿Nos pararíamos a hablar como si nada?. No sé, es un pensamiento “muy de tía”, pero es que el Pj, es el Pj. Sinceramente me gustaría verla, pero por otro lado no sé como reaccionaría al verla con pareja.
Mientras, otros pensamientos recorren mi mente: GG. ¿Qué pasa con ella?. No lo sé, pero a pesar de que me dice que me quiere, le pago con la moneda de la indiferencia, la infidelidad y la desconfianza. Puede que esta autoprotección sentimental sea contraproducente, pero me resulta inevitable. No soy capaz de bajar la guardia, de descubrirme, o dejarme llevar. Algo me dice que he de mantenerme, firme, y fiel a mi forma de vida. Quizá el sospechado escarceo por su parte o su manera de ser me mantienen ahí, desconfiando de ella, y eso no es sano en una relación. Si no hay confianza…¡¡malo!!, eso está claro. ¿Y por qué sigo con ella?. No lo sé. Puede que comodidad simplemente, o precisamente esa libertad poco habitual que me da. Se que no estoy siendo sincero con ella, ni conmigo mismo, cosa que va en contra de mis principios, pero me he dado cuenta que algo de egoismo he de tener. En ese aspecto he cambiado, quizás a peor…, pero he cambiado, que se le va a hacer.
Pocas concubinas me han marcado tanto como la Canaria. Por su simpatía, saber estar, decisión, inteligencia, actividad, forma de ser, físico y buen hacer en la cama. ¿Qué más se puede pedir?. La mujer perfecta estaba a mis pies, y la dejé escapar. ¿O puede que me dejara escapar a mi?, nunca se sabe!. El caso es que el otro dia recibi SMS por su parte proponiéndome vernos en Madrid. Vendría en Marzo con unas amigas. Mi reacción y SMS por respuesta fue de buen rollito, aceptando el vernos como amigos que seguimos siendo, pero…. Por La cabeza me rondan malas ideas…, varias. ¿Para qué coño vuelve a los Madriles?, ¿Quedo con ella y me llevo a GG ataviada con suculenta minifalda y se la presento como “mi novia”?, o por el contrario, ¿voy solo o con algún amigo de buen rollo y sin intentar nada?... Lo meditaré con la almohada a ver que respuestas obtengo…
Mis intenciones de ser niño bueno y consecuente al anterior post se vieron truncadas con la recepción de un SMS por parte de Ana. Ambos estábamos con amigos, pero todos ellos con claras intenciones de una retirada temprana..(la edad!!..ya se sabe,,), y así fue. Nos quedamos solos, nos contamos nuestras vidas, y comencé a percibir sus miradas directas. Mis pretensiones no iban más allá de una amistosa charla entre viejos “conocidos”, pero sin darme cuenta su lengua ya jugaba con la mía. Como acto reflejo mis manos presionaban sus caderas, y ella se restregaba contra mi paquete pidiendo más que besos. No pude evitar que mi palpitante polla ocupara completamente mi bolsillo izquierdo (soy de izquierdas para TODO..), ni que ella metiera su mano discretamente para masajearla. Casualmente, mientras jugueteábamos como antaño, se hizo un silenecio, y sonó ese nostálgico tema que me teletransportó por un momento a otra época ya vivida:
Siempre quise ir a L.A., dejar un día esta ciudad,
Cruzar el mar en tú compañíaaaa…
Pero ya hace tiempo, que me has dejado
Y probablemente me habrás olvidado
No sé que aventuras correré sin ti…
Intenté no pensar, solo intentando sentir emociones, sin recordar a nada y a nadie, con mi mente en blanco; pero me fue imposible, seguía sin percibir absolutamente nada emocionalmente hablando. Un ligero placer físico, solo eso, lo emocional, pa variar, está muy adentro sin querer salir de su escondite. El cansancio del largo día ya iba haciendo mella en mi ser. Preferí una retirada a tiempo con un buen sabor de boca; que un polvo a destiempo, desgana y asiento trasero dejaría en mí.
Aún ahora, después de años de la ruptura con mi ex (la novia de toda la vida), me acuerdo de ella. ¿Qué será de su vida?, ¿tendrá pareja?, ¿se acordará de mí en algunas ocasiones? – me pregunto muchas veces-. Sabe dios!, jamás hemos coincidido cara a cara por la ciudad, ni siquiera en un garito. Que cosas más extrañas. Muchas veces me planteo mentalmente como sería un encuentro cara a cara por la calle. ¿Le saludaría sin más?, ¿Nos pararíamos a hablar como si nada?. No sé, es un pensamiento “muy de tía”, pero es que el Pj, es el Pj. Sinceramente me gustaría verla, pero por otro lado no sé como reaccionaría al verla con pareja.
Mientras, otros pensamientos recorren mi mente: GG. ¿Qué pasa con ella?. No lo sé, pero a pesar de que me dice que me quiere, le pago con la moneda de la indiferencia, la infidelidad y la desconfianza. Puede que esta autoprotección sentimental sea contraproducente, pero me resulta inevitable. No soy capaz de bajar la guardia, de descubrirme, o dejarme llevar. Algo me dice que he de mantenerme, firme, y fiel a mi forma de vida. Quizá el sospechado escarceo por su parte o su manera de ser me mantienen ahí, desconfiando de ella, y eso no es sano en una relación. Si no hay confianza…¡¡malo!!, eso está claro. ¿Y por qué sigo con ella?. No lo sé. Puede que comodidad simplemente, o precisamente esa libertad poco habitual que me da. Se que no estoy siendo sincero con ella, ni conmigo mismo, cosa que va en contra de mis principios, pero me he dado cuenta que algo de egoismo he de tener. En ese aspecto he cambiado, quizás a peor…, pero he cambiado, que se le va a hacer.
Pocas concubinas me han marcado tanto como la Canaria. Por su simpatía, saber estar, decisión, inteligencia, actividad, forma de ser, físico y buen hacer en la cama. ¿Qué más se puede pedir?. La mujer perfecta estaba a mis pies, y la dejé escapar. ¿O puede que me dejara escapar a mi?, nunca se sabe!. El caso es que el otro dia recibi SMS por su parte proponiéndome vernos en Madrid. Vendría en Marzo con unas amigas. Mi reacción y SMS por respuesta fue de buen rollito, aceptando el vernos como amigos que seguimos siendo, pero…. Por La cabeza me rondan malas ideas…, varias. ¿Para qué coño vuelve a los Madriles?, ¿Quedo con ella y me llevo a GG ataviada con suculenta minifalda y se la presento como “mi novia”?, o por el contrario, ¿voy solo o con algún amigo de buen rollo y sin intentar nada?... Lo meditaré con la almohada a ver que respuestas obtengo…
