La 19 Añera
El sábado noche se presentaba en calma chicha. Un cumpleaños de pijazos en que duré 30 minutos, y ya estaba en su casa. Me bajó a buscar, unos tímidos dos besos, y nos subimos a su acomodado piso. Bueno, el de sus padres. Nos sentamos frente a frente en la mesa de la cocina, algo tímidos ambos, y sus azules ojos se clavaron en los míos.
¿Una Cerveza?, si, claro! como no!. Trina de naranja para ella. Hablamos, hablamos, y sin darnos cuenta estábamos en su cuarto escuchando música. Fito, Genesis, Piratas,... La conversación era amena, pero nos sentíamos extraños. Apenas nos conocíamos, y allí estábamos charlando amigablemente. Mi mente me pedía perversiones, pero pepito grillo me decía que no. Estaba a gusto, y no quería joderlo. Nos tumbamos en su cómoda y acogedora cama, miré al techo por esquivar su mirada, pero su mano se deslizó por mi pierna al mismo tiempo que su lengua por mi cuello. Me giré situando mi mano en su cintura mientras bajaba rápidamente a su culo. Nos besamos húmeda y profundamente mientras notaba que mi polla quería salir de su escondite. Su mano la comenzó a masejar al ritmo del beso, mientras desabrochó hábilmente los botones de mi pantalón. Mi mano agarraba su cuello con firmeza, mientras entrelazaba su nuca y su pelo al ritmo de los besos y las lenguas cruzadas. Comenzó a pajearme con maestría. No!-dijo ella mientras sacaba mi mano de su entrepierna-, te voy a hacer disfrutar como nunca. Casi sin darme cuenta engulló mi polla ensalivándola por completo, mientras la masturbaba y succionaba con la lengua. Arriba y abajo con velocidad, con ritmo. Mi polla estaba totalmente humedecida y a punto de explotar mientras me la comía con celeridad y maestría.
RRrrRRRinnnngggggg RRrRrRiiiinnnnnggggg, joder puto móvil!, ¡¡es GG dando el coñazo!!, son las 5, nos hemos quedado sobados!!!, ufffff...
¿Que te pasa Pj?, te noto acalorado -dijo ella-..., nada nada, me tengo que ir niña. Otro día a ver si no nos dormimos en los laureles, ¿vale?. Buenas noches y Feliz Cumpleaños!.

